La regla rápida es esta: si tu problema es el calor, necesitas un recubrimiento reflectivo; si tu problema son las filtraciones, necesitas un impermeabilizante elastomérico; y si tienes ambos problemas, lo ideal es un sistema combinado que controle la temperatura y selle la cubierta a la vez. Elegir mal significa resolver solo la mitad del problema. Ambos productos se aplican sobre la cubierta y pueden parecer similares, pero cumplen funciones distintas. Aquí te explicamos qué hace cada uno y cómo decidir.